| 8 Ajpu, 13 Wo' del año 1 Kej, 5.154.Para nuestros ancestros los antiguos Mayas el inicio de la creación aconteció en la fecha; 13.0.0.0.0 4 Ajaw 8 Kumk’u del año 7 B’e (11 de agosto de 3,114 A.C.). Dicha fecha, conocida como la “Fecha de la Creación y la Fecha Era”, esta fecha es atestiguada por los escribas Mayas en muchos monumentos, en objetos de cerámica y en los códices y en el sagrado Popol Wuj. En el Nab’e U’wuch (primera parte) del sagrado Popol Wuj en el Nab’e Tanaj (capítulo uno) nos dice lo que sucedió en el día 4 Ajaw, 8 Kumk’u; la fecha de la creación y la era Maya. Lo siguiente: Esta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio; todo inmóvil, callado y vacía la extensión del cielo. Esta es la primera relación, el primer discurso. No había todavía un hombre, ni un animal, pájaros, peces, cangrejos, árboles, piedras, cuevas, barrancas, hierbas, ni bosques: sólo el cielo existía. No se manifestaba la faz de la tierra. Solo estaban el mar en calma y el cielo en toda su extensión. No había nada junto, que hiciera ruido ni cosa alguna que se moviera, ni se agitara, ni hiciera ruido en el cielo. No había nada que estuviera en pie; sólo el agua en reposo, el mar apacible solo y tranquilo. No había nada dotado de existencia. Solamente había inmovilidad y silencio en la oscuridad, en la noche. Solo el Creador, el Formador, Tepeu, Gucumatz, los progenitores, estaban en el agua rodeados de claridad. Estaban ocultos bajo plumas verdes y azules, por eso se les llama Gucumatz. De grandes sabios, de grandes pensadores es su naturaleza. De esta manera existía el cielo y también el Ucux Kaj (Corazón del Cielo), que este es el nombre de nuestro Dios. Así contaban. Llegó aquí entonces la palabra, vinieron juntos Tepeu y Gucumatz, en la oscuridad, en la noche, y hablaron entre sí Tepeu y Gucumatz. Hablaron, pues, consultando entre sí y meditando; se pusieron de acuerdo, juntaron sus palabras y su pensamiento. Entonces se manifestó con claridad, mientras meditaban, que cuando amaneciera debía aparecer el hombre. Entonces dispusieron la creación y crecimiento de los árboles y los bejucos y el nacimiento de la vida y la creación del hombre. Se dispuso así en las tinieblas y en la noche por el Corazón del Cielo, que se llama Junrakán. El primero se llama Caculjá Junrakán. El segundo es Ch’ipi-Kaculjá. El tercero es Raxa-Kaculjá. Y estos tres son el corazón del Cielo. Entonces vinieron juntos Tepeu y Gucumatz; entonces conferenciaron sobre la vida y la claridad, como se hará para que aclare y amanezca, quién será el que produzca el alimento y el sustento. ¡Hágase así! ¡Que se llene el vacío! ¡Que esta agua se retire y desocupe (el espacio), que surja la tierra y que se afirme!. Así dijeron. ¡Que aclare, que amanezca en el cielo y en la tierra! No habrá gloria ni grandeza en nuestra creación y formación hasta que exista la criatura humana el hombre formado. Así dijeron. Luego la tierra fue creada por ellos. Así fue en verdad como se hizo la creación de la tierra: ¡Tierra!, dijeron y al instante fue hecha. Como la neblina, como la nube y como una polvareda fue la creación, cuando surgieron del agua las montañas; y al instante crecieron las montañas. Solamente por un prodigio, sólo por arte milagrosa se realizó la formación de las montañas y los valles; y al instante brotaron juntos los cipresales y pinares en la superficie.
Otra de las evidencias Mayas son los vasos sagrados y divinos Mayas los cuales contienen escenas de la fecha de la Creación y la era Maya. En la escena del “Vaso de los Siete Dioses”, observamos a un Ajaw al que llamamos L, una deidad anciana con rasgos de jaguar, sentado en su trono, el cual parece estar dentro de una caverna, como lo hace notar el respaldo y la parte inferior del trono, las cuales forman las fauces del monstruo witz´. Justo sobre el retrato del Ajaw L encontramos un cocodrilo cósmico que pende de una banda celestial que delimita la escena y nos aclara que ellos están debajo del cielo, el fondo negro nos hace referencia a la obscuridad que había en ese momento. Frente al Ajaw L encontramos a seis seres sentados, y con los brazos en posiciones gestuales de respeto. Lo que parece que no sabe el Ajaw L, es que los otros seres ellos están reunidos para derrocarle del trono, y así establecer una nueva era. Los bultos que ellos están presentando contienen B’olon ‘ek’ kab’ “Muchas estrellas, muchas tierras”, elementos que conforman la materia prima de la creación (Freidel, Schele y Parker, 1993; Nikolai Grube comunicación personal 2006; Van Stone).
La cláusula jeroglífica asociada a la escena hace referencia a lo que sucede en ese preciso instante. Inicia con la fecha 4 ‘Ajaw 8 Kumku’, que corresponde a la “fecha de la Creación y la fecha era”, o el 3,114 A.C. Seguido de la fecha, en la sintaxis jeroglífica encontramos el siguiente evento, Tz´ahkaj ‘ik’ ak’ab’taahn, “fue ordenada la oscuridad en la mitad de la noche”, seguido por los nombres de varios seres divinos, quienes obviamente son los que se encuentran representados en la escena. Aunque nuestros ancestros los Mayas creían en una creación inicial, como también creían que en cierto tiempo el universo se desordena, por lo que los Creadores y Formadores deben volver a ordenarlo, dando paso así a una nueva era. El texto en el “Vaso de los Once Dioses” es casi idéntico y en el cual se repite la escena, con la diferencia que nos dice no solamente cuando y qué hicieron los Creadores y Formadores, sino que también, dónde, ya que al final de la cláusula jeroglífica encontramos la expresión Uhtiiy K’inchi. “ocurrió en K’inchil”, un lugar mítico asociado con el sol. (Stuart, 2011:222‐224). Aunque la mayoría de investigadores están de acuerdo con la interpretación de la creación del cosmos, debemos anotar en este apartado, que Guillermo Bernal y Erik Velásquez (2007), interpretan la escena, no sólo como un evento de la creación, sino que también como modelo de la guerra primigenia, ya que los bultos tributo que presentan los seis seres contienen el jeroglífico utilizado para eventos guerreros.
Uno de los tres códices Mayas conservados hasta nuestros tiempos, el Códice de Dresde, llamado así por la ciudad en la cual se encuentra albergado actualmente, menciona en varios pasajes algunos otros acontecimientos que ocurrieron en la fecha primigenia que atañe a esta investigación. En las páginas 61 y 69 de dicho manuscrito, encontramos representada la fecha de la creación asociada con la formación de la veintena, Pahtaj ‘Ajwinik en idioma Maya, pero que también puede significar la creación del propio ser humano, de las personas, ya que la palabra Winik ó Winaq’ significa tanto “veinte” como “persona”, por lo que probablemente el escriba Maya esté utilizando un juego de palabras adrede para representar ambos.
La antigua ciudad de Quiriguá, ubicada en el departamento de Izabal Guatemala y fundada alrededor del año 426 d. C., alberga en una de sus estelas, la inscripción más detallada de los eventos primigenios acaecidos en la fecha de la Creación y la fecha de la era Maya. La famosa Estela C; de este sitio abre con una fecha en formato de cuenta larga 13.0.0.0.0 4 Ajaw 8 Kumk’u (11 de agosto de 3,114 A.C.) relatando el evento de sustitución del fuego sagrado primigenio, Jehlaj K’oob’ “el fuego sagrado es sustituido”, e involucrando un ritual de dedicación de tres piedras sagradas, ‘Uhx k’ahlaj “tres ataduras”, simbolizando el mismo (probablemente estelas o monumentos); y que fueron sembradas, Tz’ahpaj Tuun “fue sembrada/hincada la piedra/la estela”, por varios Seres divinos, incluidos los famosos “Dioses Remeros”, en diversos lugares mitológicos y que a su vez recibieron el mandato de otra deidad superior identificada como Wak Chan ó Kan ‘Ajaw.
Otra de las pruebas vivientes de la fecha de la Creación y la Fecha era Maya son las diferentes ciudades Mayas en todo el territorio Maya, donde hay estelas y monumentos que mencionan la fecha de la Creación y la era Maya el 4 Ajaw, 8 K’umku’. Y por supuesto el sagrado calendario CHOL TUN, el calendario de la Creación y la fecha era Maya, observado por los Nim Etamnel Winaq (sabios Mayas) en todos los pueblos hasta la actualidad, el cual dice: QUE LA CREACIÓN Y LA ERA CERO EMPEZÓ EN EL: 13.0.0.0.0 4 Ajaw 8 Kumk’u del año 7 E. (11 de agosto 3,114 ANE), y en el 4 Ajaw 8 Kumk’u del año 7 E 5,127 (3 de Febrero 2020=2012), nació nuevamente, el año Cero y la nueva era maya. Este 5 AJAW 13 KAYAB’ de este año 10 Kej 5,130, (18 de Enero 2023) nacerá el tercer año nuevo de la nueva era maya, en el cual usted y todos suyos están cordialmente invitados en la intimidad de su hogar, y en su lugar sagrado Maya favorito para celebrar este gran comienzo del tercer año de la Creación y la nueva era Maya.
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